| ZAPOTITLÁN DE LAS SALINAS
¿Podemos imaginar un mundo sin sal?
En Tehuacán existen manantiales de agua salada a cientos de kilómetros de las costas y a 1 400 metros de altitud, restos de lo que fue un mar extenso. Descubiertas por los antiguos, estas inesperadas fuentes de sal han sido explotadas desde hace 2 500 años. Durante el proceso, cada espejo de agua va cambiando de tono, de acuerdo con el grado de salinidad, hasta que el sol ardiente del desierto logra separar la sal del agua.
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