| EL FLAMENCO
Misteriosa mirada. Ave acuática de espectacular color y delicadeza, el flamenco (Phoenicopterus ruber) no puede vivir solo. Su gregarismo y su belleza lo delatan. Por ello vuela, anida o se alimenta siempre en grupos de cientos o miles de individuos. Habitantes de las lagunas costeras, las ciénagas y los manglares de la Península de Yucatán, los flamencos rosados son extremadamente tímidos y delicados. A veces regalan una mirada misteriosa.
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