| EL CHICLE
Un recurso que conserva la selva. Trepando con habilidad a un árbol de chicozapote, un productor maya de chicle utiliza su machete para abrir las incisiones que permitirán a la blanca savia escurrir y ser recolectada. La tarde de un domingo de 1864 en Nueva York, al ver al general López de Santana masticando chicle, J. Adams concibió una nueva industria, hoy dominada por las gomas sintéticas, a partir de esa antigua práctica indígena mesoamericana. Actualmente 2 500 recolectores conservan las selvas de Campeche y Quintana Roo aprovechando un recurso renovable.
|